Ojosdelalma

January13th

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Un bosque de colores y brillo está cautivando al mundo. Unos ojos amarillos y unos destellos sobre una piel azul me cautivaron a mí.

Avatar, la nueva película del director de Titanic, James Cameron, es una obra maestra de 500 millones de dólares que en el poco tiempo que lleva en cartelera (se estrenó el 1ro de enero) ya se convirtió en la segunda película más taquillera de la historia, después de Titanic, y que, a mi modo de ver, ya puede ser catalogada como un clásico, como una historia inolvidable contada magistralmente de una forma inolvidable.

Las imágenes de Avatar, logradas a través de tomas, diseños y colores, y, sobre todo, de una creatividad única e infinita, hacen que los espectadores creamos en ese mundo de los Na’vi y que luchemos internamente por sus personajes. La película es una obra de arte en términos cinematográficos, pero es a la vez una historia que nos deja un sabor amargo y una sensación de miedo y dolor.

Mientras nos deleitamos con un mundo mágico de brillo, color y energía a través de imágenes en tercera dimensión, empezamos a entender que toda esa belleza, la historia de amor, el poder de la energía, lo hermoso de cada toma, son solo recursos creativos escogidos hábilmente por un director para enviar un mensaje poderoso a la humanidad: que está destruyendo a su madre naturaleza, a la tierra; que es posible que ya sea demasiado tarde; que el hombre puede ser el peor de los monstruos, “el alien”, cuando se olvida de todo para acumular riquezas –casi siempre-; que así sufren las comunidades que son colonizadas cuando llegan los colonos a apoderarse de sus tierras, a expulsar, a exterminar, como si no existiera humanidad alguna en ellos.

Es difícil meterse en la mente de un director, y más de uno bueno, pero al ver la película solo pude preguntarme de dónde saldría una idea tan brillante y creativa, y a eso solo pude responder que lo brillante y creativo, como siempre, surgió de lo más simple: del mensaje que se quería enviar, un mensaje ya repetido hasta el cansancio de cómo el hombre se destruye a sí mismo y al mundo en el que vive, pero que esta vez un director quiso contar de otra forma porque sabía que haciéndolo como siempre su idea no funcionaría; hacer una película histórica sobre alguna guerra, sobre la colonización de alguna región, sobre seres humanos destruyendo el planeta sería lo mismo de siempre y sería recibido a ciegas, con indiferencia, como ya nos hemos acostumbrado a asumir las cifras de muertos, de ataques, de destrucción.

Pero unos seres azules, brillantes, con hermosos ojos almendra y habitantes de un bosque de colores, destellos y energía, de unión y poder, vistos en tercera dimensión y construidos alrededor de una historia de amor serían las figuras perfectas para que la sensibilidad de los seres humanos resurgiera de lo más profundo de su interior. Con estos seres Cameron creyó que lograría comunicar su idea y lo hizo.

Avatar está transmitiendo un mensaje muy poderoso a millones de personas en el mundo. Y eso no quiere decir que algo cambie debido a la película; no lo hará. Pero los Na’vi, sus ojos almendra, su desgracia, su amor por la naturaleza, su indestructible unión y su conexión energética se quedarán para siempre en la mente de muchos seres humanos que se sintieron de otro bando mientras se adentraban en esta historia. Por lo menos de mi mente no saldrán jamás.

Y, como una de esas coincidencias mágicas, en este caso muy dolorosa, que parecen salidas de ese bosque de energía de Pandora, mientras veía Avatar y a los Na’vi huir llorando y observabando impotentes cómo les destruían su mundo, pensaba con el corazón apretado en esos miles de haitianos que en ese mismo momento debían estar también llorando y corriendo después de que unas horas antes un terremoto hubiera prácticamente destruido Puerto Príncipe. De mi mente será imposible borrar esta comparación así como la sensación de dolor que nació en mi interior cuando unos personajes azules representaron frente a mí lo que en esos instantes ocurría realmente a seres humanos en otro lugar de mi planeta.

Es hora de despertar; con la naturaleza no puede nadie. Ella oye nuestros mensajes y nos responde, y, en este caso, el director de Avatar hizo un trabajo maravilloso en la transmisión de uno muy repetido de prevención, aunque quizás bastante tardío.

“Eywa”, te pido que ayudes a que la naturaleza sepa conservar sus equilibrios, así dolorosamente a veces el hombre tenga que pagar por lo que ha hecho.

Ya alguna vez había mencionado que no soy amante de la ciencia ficción, pero Avatar es para mí su mejor exponente, al punto de que, además de ser absolutamente hermosa, a través de recursos del género logra crear una realidad y, lo que es más importante, logra enviar ese mensaje que de ninguna otra manera había conseguido llegar a tantos.

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  • more Avatar, un clásico instantáneo

6 Comentarios

  • catalinafrancor

    Comentario de catalinafrancor — January 13, 2010 @ 2:27 pm

    [New Post] Avatar, un clásico instantáneo – via @twitoaster http://catalinafrancor.thebloggerbee.com/2010...
    via Twitoaster

  • Comentario de Juliana — January 13, 2010 @ 2:49 pm

    Definitivamente la historia, y el manejo de la imagen sensacionales.

  • Comentario de Clemencia Orrego S. — January 13, 2010 @ 9:58 pm

    Hola Cata!!!!. No tube la dicha de ver esta maravillosa película pero si el terremoto de AHITI y creeme que es muy triste ver como estos seres humanos pierden sus vidas,vivienda y seguramente piernas, manos en fin……… esto muestra que contra la furia de la naturales no podemos hacer nada.

    Tus escritos nos llegan al alma. !!! FLICITACIONES !!!.

    Abrazos con todo mi corazón.

    Clemencia

  • Comentario de Clemencia Orrego S. — January 13, 2010 @ 10:39 pm

    Catalina por favor quiero rectificar un inmenso error de ortografía.
    Excusame que por escribir HAITI lo escribí AHITI me fallo el ojo.
    Besos.
    Clemencia

  • Comentario de Héctor — January 13, 2010 @ 11:42 pm

    Estimada Catalina, felicidades por tu reseña de Avatar. Tu perspectiva me parece profunda, inteligente y sensible. Leí tu artículo en “El tiempo” y quise dejar un comentario, pero necesitaba registrarme para poder enviarlo. Afortunadamente, abajo encontré el vínculo que me trajo hasta este sitio web. Desde luego, Avatar no es, como algunos pretenden, puros fuegos de artificio y derroche de tecnología. Al evaluarla de esa manera, revelan una falta de conciencia con respecto a temas importantes que se tocan en la película, y yo diría también que cierta insensibilidad, dado que la historia de amor, pese a ser convencional y simple, es a la vez sumamente intensa y conmovedora. El vaticano se apresura a dictaminar que no hay en la película “emociones humanas genuinas”. Pero, ¿no es una emoción humana genuina el sufrimiento de los pueblos colonizados?, ¿o el culto a una naturaleza entendida como fuente de nuestra propia existencia? ¿Y no es el avasallamiento de los más débiles una realidad siempre presente y siempre dolorosa? Coincido contigo en que Avatar es un filme de belleza deslumbrante, que nos involucra en una lucha interna de grandes alcances, y que resulta inolvidable en virtud de su trama y personajes. En sintonía con las tendencias más actuales, nos enseña acerca de la energía que todo lo envuelve y la posible armonía entre los seres. Por supuesto, no es un estudio sociológico profundo, ni un tratado acerca de la naturaleza humana o del daño que provocamos en el entorno. Pero tampoco debe serlo: es una película de ciencia ficción cuyo objetivo era llegar al gran público. Y esa es su gran virtud, porque transmite con eficacia un mensaje que esperemos no se olvide con facilidad. Avatar es una ráfaga de aliento dirigida a todos aquellos que aún se atreven a soñar con un mundo mejor para todos. Ahora mismo hago una tesis doctoral sobre el concepto de “alteridad” y el respeto a las diferencias, que espero se vea enriquecida por el entusiasmo que Cameron ha logrado despertar en mí (y espero que en muchas otras personas). ¡Saludos desde la ciudad de México!, y felicidades de nuevo por tu reseña, y por este sitio web que refleja la huella positiva que te preocupas por dejar en el mundo

  • Comentario de fangel — January 16, 2010 @ 10:39 am

    Gracias por encontrar las palabras exactas que tal vez mucho buscamos para describir semejante historia. Impresionante ver como en cada una de tus publicaciones es mejor la forma en la que transmites tus ideas, con mas pasión, generando una conexión real con los lectores!
    Muchas felicitaciones!

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