Jorge “el negro .com”, un joven vendedor de pulseras de Playa Blanca, Barú (cerca a Cartagena, Colombia), me cuenta su historia, cómo es su día a día, de qué vive, cuáles son las dificultades que enfrenta…Me lo dice todo a través de unas palabras que me demuestran una actitud distinta frente a la vida, así provengan de alguien para quien nada ha sido fácil, de alguien que no sabe si al otro día alcanzará a vender lo suficiente para comer, de una persona que a los 19 años solo piensa en hacerse una buena imagen en esa playa y entre los turistas para que, como él dice, lo conozcan, pregunten por él, le compren y lo identifiquen como el vendedor a quien quieren comprarle y ayudar…Para no ser un vendedor más entre tantos que persiguen y “molestan” a los visitantes insistiéndoles de todas las formas y reduciendo el precio hasta el máximo, buscando que les compren una pulsera que puede valer unos ocho mil pesos (cuatro dólares), esos ocho mil pesos de los que depende que sea un buen día y de los que depende la comida de una familia.

