Ojosdelalma
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  • May 31st

    Hoy no escribiré nada nuevo porque la decepción de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia ha hecho que me cuestione más que nunca sobre el círculo tan vacío y egoísta en el que me vengo moviendo desde que nací, y me ha robado las palabras con todas sus fuerzas.

    Solo sé que no será por mucho tiempo. Son las grandes decepciones las que le revuelcan a uno la vida y de las que nacen las grandes ideas.

    Lo único que me reconforta es saber que no soy una más de esa masa a la que no le duele lo que no ve. No soy una más.

    Por más sola que me sienta en este mar de egoísmo, me he encontrado con una que otra alma que persigue ideales humanos y que, con seguridad, brillará en medio de esa masa borrosa y sucia en la que tantas veces logra convertirse la mayoría.

  • May 28th

     


    Dos historias se reunieron en un día como resultado y prueba de dos ideas que para muchos podrían parecer idealistas e irrealizables: (1) que los sueños perseguidos con pasión y perseverancia se hacen realidad y (2) que a través de la cultura y el arte sí se puede sacar a los niños y jóvenes de la violencia, y transformar sociedades desde su raíz.

    Una historia es la de un amigo mío de la infancia, Juan Manuel Barrientos, quien hoy, con veintiséis años, se ha convertido en uno de los mejores chefs de Colombia y se codea con los más representativos chefs internacionales como ejemplo de un joven exitoso que ha traído a nuestro país un nuevo modelo gastronómico lleno no solo de sabores, sino también de significados.
    Celebrando sueños cumplidos

    Y es que su restaurante El Cielo, que es hoy uno de los mejores de Medellín, no es su único ni –a mi modo de ver- su más grande logro. Aunque fundamental para el éxito actual de Juanma y para que sus esfuerzos se vieran recompensados y su pasión aún más impulsada, El Cielo se convirtió en algo más, le permitió a este joven chef colombiano expresarle al mundo sus preocupaciones por temas sociales y convertirse en alguien que trabaja por la paz de Medellín y de Colombia, y que representa al país en eventos internacionales sobre la paz.

    Es aquí donde llega la conexión a la segunda historia. Esta semana tuve la oportunidad de asistir al lanzamiento de la revista de Juanma, un diario llamado “Juanma, notebook” que habla de gastronomía internacional, temas sociales, medio ambiente y actualidad, en donde se le hizo un emotivo homenaje a un soñador que hoy es portada de numerosas revistas y prueba de que quien afirma que cumplirá sus sueños no puede más que hacerlo.

    En este homenaje Juanma quiso acompañarse de un símbolo de la transformación social. Gracias a él conocí a los “Crew peligrosos”, un grupo de quince jóvenes de comunas de Medellín en las que la vida se hace más difícil de lo que es para el promedio de las personas, que hablaron y bailaron frente a mí logrando ponerme la piel de gallina solo por la emoción de ver un ejemplo vivo que me gritaba con todas sus fuerzas que el arte y la cultura pueden transformar lo más negativo de una sociedad.
    Alegría de sueños y transformación

    Estos quince bailarines y cantantes de hip hop persiguieron un sueño –son también un ejemplo de la primera idea que mencioné al principio- que los sacó de la violencia y que transformó lo que hasta un momento de sus vidas había sido el principio de un infiero. Al ver que realmente eran capaces de lograrlo se aferraron a su pasión, dejaron atrás lo que podía enlodar sus sueños y decidieron trabajar hasta la muerte para evitar que otros tuvieran que pasar por lo que ellos habían pasado: montaron una escuela de hip hop en la comuna de Aranjuez por la que han pasado más de dos mil niños, jóvenes y adolescentes que, a través del arte, la música y la cultura, se han alejado de las calles, las drogas, la delincuencia y la ilegalidad.
    La fuerza
    Henry, el líder del grupo, me dice mirándome a los ojos que él sabe y que no tiene duda alguna de que es así como se transforma una sociedad desde su raíz. Me cuenta con pasión y orgullo acerca de ejemplos reales, y de gran nivel, de eso en lo que he querido creer y que precisamente hoy está tan vigente para los colombianos debido a que, por primera vez en la historia, tenemos un candidato presidencial que nos presenta un programa cuya esencia es la transformación moral y cultural de la sociedad colombiana: Henry me habla de nombres y números reales de personas que estaban destinadas a vivir en las calles, entre drogas, armas y crímenes, y que dejaron de hacerlo debido a que les dieron la oportunidad de ser parte de la sociedad, de estar incluidos, de vivir más dignamente, de contar con un sueño en el que ellos pueden ser protagonistas y de tener una vida en la que los objetivos no son conseguir a toda costa lo necesario para sobrevivir ni quitarle al otro lo que tiene por el simple hecho de que tenga más, sino continuar luchando por una pasión legítima impulsadora de una vida humana con ganas de vivir dentro de una sociedad.
    El líder Leer más | Comentarios

  • May 26th

    Al final de este texto les comparto una buena columna de Daniel Samper Pizano sobre los atropellos que sufrimos los latinoamericanos, y especialmente los colombianos, en los aeropuertos del mundo. A todos aquellos que, como yo, se han sentido humillados e impotentes frente a un par de manos y un par de ojos de robot que todo lo atraviesan, tanto el cuerpo como lo que lo acompaña (y a veces pareciera que, así como nos relataba Orwell en 1984, también quisieran atravesar la mente para detectar algún gesto, algún pensamiento rebelde que hubiera logrado escaparse y dejarse ver), los invito a leer estas palabras que, tristemente, constituyen por lo menos una especie de apoyo moral y de confidencia entre todos esos seres humanos que, por haber nacido donde nacimos, tenemos que soportar que otros como nosotros nos juzguen y nos traten de entrada como a traficantes y delincuentes, y logren, muchas veces y por muy patético que esto sea, ponernos nerviosos y hacernos preguntar internamente por qué nos alteramos si no tenemos nada que esconder.

    Es así de patético.

    A mí me ha tocado perder un avión en Vancouver y tenerme que quedar un día más por las demoras en emigración; he tenido que soportar que la mayoría de las veces que viajo por fuera de Colombia, sobre todo en Estados Unidos y en Canadá, me interroguen largamente porque mi pasaporte fue robado a un camión de la agencia de viajes que lo llevaba a Bogotá para renovar la visa americana HACE MÁS DE 8 AÑOS, así tenga decenas de entradas y salidas del país después del condenado robo; he tenido que sonreírle falsamente a quien me interroga para que las cosas no se alarguen más de lo necesario y así mi frustración no llegue a apoderarse de mí; increíblemente, una vez llegué a sentir que un vacío me inundaba cuando, en Atlanta, mi computador portátil –que lo más importante que contiene son estos humildes textos, mi música y las fotos de mis buenos momentos- pareció darles a estos tenebrosos pero tristes seres una señal de que yo llevaba algún tipo de explosivos y sentí por unos momentos lo que era ser terrorista o, mejor, ser juzgado como tal sin serlo…En esa ocasión, finalmente y después de unos minutos eternos en los que nadie me explicó nada ni intentó tranquilizarme, después de haberme hecho cambiar de colores y maldecir hasta el cansancio lo que nos toca aceptar, me armé de valor para preguntarle a uno de estos seres, con una mirada aún más penetrante y llena de indignación, cómo diablos podía mi computador activar una alarma de explosivos, y él, muy tranquilo y sin afán alguno, me respondió que me podía ir y que eso podía pasar por muchos motivos como contacto con algún medicamento…

    Sin comentarios. La úlcera es mía, el poder de ellos. Leer más | Comentarios

  • May 24th

    Ya son muchas las denuncias en contra del uso que la campaña del Partido de la U y de Santos está haciendo del programa Familias en Acción. Cada vez son más las personas de bajos recursos que cuentan cómo los hicieron asistir a manifestaciones y apoyar abiertamente a Santos para no perder los beneficios que reciben de un programa que es DE ESTADO y que lo que les ofrece es la satisfacción de SUS DERECHOS. Ya vemos por qué los estratos uno y dos son los que más apoyan a Santos.

    Si así es la campaña, cómo será el gobierno.

    Cuando se cree en lo que se va a hacer, cuando se tiene un proyecto real que se hace más fuerte porque las intenciones de cumplirlo también son reales, no hay necesidad de comprar ni de forzar a otros seres humanos a apoyarlo a ciegas con falsas promesas y, lo que es peor, con amenazas. Una campaña que se basa en la guerra sucia, en la compra de números que la refuercen, en discursos aprendidos y en tener como esencia esa idea de que se es igual a alguien del pasado que para muchos fue bueno y que por eso no hay lugar a equívocos, no puede convertirse en un buen gobierno ni ofrece a los electores el respeto ni los objetivos que se merecen.

    No más Colombia corrupta, no más compra de almas, no más ilegalidad, no más favores. Debemos luchar por una Colombia en la que sean los derechos los que se respeten por encima de todo por el simple hecho de que todos los colombianos somos seres humanos.

    Que no se nos debe olvidar la esencia de la vida ni debemos perder de vista las verdaderas prioridades de una sociedad.

    PD: ¿Se han dado cuenta de que los seguidores de Santos jamás lo defienden destacando sus virtudes, sino solo atacando a su más fuerte rival, Mockus, y de que, por el contrario, los seguidores de Mockus tienen cientos de razones y argumentos positivos para compartir con los demás y demostrar públicamente su apoyo? Eso dice bastante, no solo de los candidatos, sino también de sus electores.

  • May 20th

    Recorriendo playas crema y aguamarina

    Estas playas crema y aguamarina no son el mismo paraíso para todo el mundo; especialmente, no lo son para sus habitantes, esos seres humanos de piel morena y resistente que viven en pequeñas casas improvisadas con materiales poco adecuados, que recorren sus kilómetros de arena bajo el sol inclemente durante las interminables horas del día ofreciendo a los turistas productos y servicios como pulseras y collares hechos de conchas y piedras marinas; alquiler de caretas y aletas; masajes relajantes con cremas creadas por ellos; ceviches de camarón, chipichipi y pulpo; panelitas de coco; gafas que imitan los diseños de marcas reconocidas a nivel internacional; agua de coco y coco loco; alquiler de carpas y sillas para quienes quieren protegerse de esos mismos rayos que queman la piel de los vendedores sin piedad alguna…
    Contraste de piel morena y colores
    Pero ni el sol ni la insistente negativa de los turistas, que a veces parecen desproporcionadamente menos que los vendedores, son suficientes para vencer de cansancio a una mujeres morenas de generosas carnes, sonrisas blancas y vestidos coloridos que masajean los cuerpos entumecidos de desconocidos con una fuerza que solo ellas pueden producir, ni a unos hombres que han sido educados en el rebusque y que, como amos de la arena y las aguas de Playa Blanca en Barú, dominan el arte de encantar a los visitantes con sus creaciones únicas, coloridas y gustosas, características de las costas colombianas y de sus habitantes luchadores.
    Vendedores y más vendedores

  • May 18th

    Empujando la vida

    Se resume en una sola frase, una historia corta y sencilla que parece sacada de un cuento y que me parece hermosa: este hombre que ya empieza a ver su pelo teñido de blanco y su piel arrugada por el paso del tiempo camina sus días sobre un suelo de piedras empujando una chiva marcada con los colores de Colombia a la que suben los niños para dar vueltas alrededor de la plaza principal de Santa Fe de Antioquia…El motor de este colorido bus del campo son las fuerzas de un hombre que empujada cada día para poder vivir.

    Es un poco la esencia de la vida; es a la vez la magia de un pueblo colombiano.

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