Ojosdelalma
  • CONTENIDO RECIENTE
  • July 10th

    “Una vez por semana, el día de visita viene a interrumpir el silencio que tejo entre los barrotes de metal blanco. Vienen entonces los que se empeñan en salvarme, los que encuentran divertido quererme, los que en mí quisieran apreciarse, restarse y conocerse a sí mismos…ese acto de violencia me priva de mi equilibrio y mi serenidad.

    …luego de haber logrado exponerme en detalle sus proyectos de salvación, presentes o futuros, y de haberme convencido a mí, al que infatigablemente se empeñan en salvar, del elevado nivel de su amor al prójimo, mis visitantes acaban por contentarse de nuevo con su propia existencia y se van. Entonces entra mi enfermero para airear el cuarto y recoger los cordeles con que venían atados los paquetes. A menudo, después de ventilar, aún halla la manera, sentado junto a mi cama y desenredando cordeles, de quedarse y derramar un silencio tan prolongado, que acabo por confundir a Bruno con el silencio y al silencio con Bruno.

    Bruno Münsterberg –este es, hablando ahora en serio, el nombre de mi enfermero- compró para mí quinientas hojas de papel de escribir. Si esta provisión resultara insuficiente, Bruno, que es soltero, sin hijos y natural de Sauerland, volverá a ir a la pequeña papelería, en la que también venden juguetes, y me procurará el papel sin rayas necesario para el despliegue exacto, así lo espero, de mi capacidad de recuerdo. Semejante servicio nunca habría podido solicitarlo de mis visitantes, de mi abogado o de Klepp, por ejemplo. Sin la menor duda, el afecto solícito hacia mi persona habría impedido a mis amigos traerme algo tan peligroso como es el papel en blanco y ponerlo a disposición de las sílabas que incesantemente segrega mi espíritu.”

    El tambor de hojalata. Günter Grass.

  • July 7th

    Pidiéndole a la Virgen
    A este pequeño rincón convertido en jardín y en altar llegan personas de todas partes de Medellín para dirigirse desde el corazón a esa Virgen en la que creen sin vacilaciones; llegan para arrodillarse, cerrar sus ojos y hablarle a través de ese lenguaje que no necesita que las palabras se hagan comprensibles para nadie más.
    Un espacio mágico para pedir y agradecer
    Historias de amor y esperanza
    A este rincón de los deseos llegan almas desesperadas que no tienen a quién más recurrir, así como corazones agradecidos que han recuperado la esperanza y quieren plasmarla allí para siempre.
    Velas, flores y palabras para la Virgen
    Agradecimientos por deseos y favores cumplidos
    Velas, flores y placas con palabras sentidas sirven a estos seres humanos para crear lazos entre sus vidas y esos otros seres en los que creen, esos que les permiten aferrarse a la esperanza en un mundo que a veces parece ensañarse contra ellos. Leer más

  • July 1st


    Las iguanas son unos de los personajes más particulares y queridos de Aruba; en libertad, se pasean por las playas, las piscinas y los restaurantes de los hoteles, asoleándose mientras observan a las personas que, incrédulas, las alimentan y les toman fotos.
    Mágica realidad
    Contrastes
    Momento único Leer más

  • June 29th

    El blanco, el turquesa y el azul se funden en las playas de Aruba, en medio de la arena, el mar y el cielo, en medio de la paz, la tranquilidad y la limpieza, celebrando un espectáculo de la naturaleza que jamás logra borrarse de los ojos y el alma de aquel que lo presencia.

    Espuma y turquesa
    Tonalidades de encuentro de arena, mar y cielo
    Magia de agua

    En Aruba se conocen la pureza del agua, el cielo y la arena. Ninguna otra arena tan blanca, tan fina, tan suave. En Aruba la arena invita al sol desde el fondo del mar para que este le preste sus rayos y despliegue su luz con toda su majestuosidad; es así como la arena y el sol se alían para que el agua decida revelar sus secretos mágicos y todos sus colores, su transparencia y sus tonalidades. La arena y el sol invitan al agua a moverse o a quedarse quieta, a jugar como le plazca, a dejar que otros admiren su belleza y comprendan por qué es la esencia de la vida. Leer más

  • June 10th

    Entre estas hojas se esconde la vida

    Escondida detrás de unas hojas verdes que había visto en innumerables ocasiones me encontré a la vida.

    La descubrí ahí, quieta, tranquila, dando sus primeros respiros, maravillosa, frágil.

    Empezando la vida

    La verdad es que la esperaba desde hacía días, desde cuando vi que una madre había llegado con pequeñas ramitas para construir su hogar precisamente en el mío y para darle existencia a una vida que cuidaría con la suya.

    Pasaron los días y esa madre esperaba, paciente, que la vida brotara en ese lugar al que ella jamás permitió que entrara el frío. Leer más

  • June 8th

    Hoy, unos días después de haber sentido toda la intensidad de ese dolor de la profunda decepción que me causó la primera vuelta de las elecciones presidenciales y que compartí con ustedes, mis lectores, en unas pocas palabras, confieso, y me saco de adentro, que hubo algo más que pareció martillar ese sentimiento hasta dejarlo bien clavado dentro de mí: ese día, cuando iba en el asiento derecho de la parte delantera de un carro y con el corazón apretado y las lágrimas a punto de caer pero aguantándose como para no hacer oficial el dolor de la decepción, vi que el tráfico se detenía y que había gente reunida en torno a algo; sin saber por qué, aún no sé por qué, miré a través del vidrio y lo vi, vi una motocicleta tirada en el piso y a su lado a un hombre de pelos grisáceos que se teñían lentamente de rojo uniéndose con un charco de ese mar que representa la vida y la muerte. Vi a un hombre luchando por la vida sin decir una palabra, sin moverse, esperando.

    No necesité más; esa imagen de sufrimiento y de la fragilidad del ser humano frente a la vida me derrumbó, hizo explotar esas lágrimas que tanto se habían esforzado por no salir. Era como si la vida me estuviera diciendo a gritos que sí, que todo seguiría siendo injusto a pesar de que yo me indignara y llorara con todas mis fuerzas; que el hombre sufriría hasta el fin de sus días sin que hubiera nada que yo pudiera hacer para impedirlo; que llorara y escribiera para tratar de que otros entendieran lo que mi corazón sentía, pero que siempre serían muchos más lo que jamás llegarían a entenderlo; que mi indignación sería absurda para muchos y un dolor real solo para mí misma; que la vida y la sangre correrían siempre por las calles y no dejarían de ser pasajeras; que el hambre y el dolor de otros no dejarían de ser una anécdota más para una mayoría abrumadora; que demasiados serían los seres humanos que en ese preciso instante estarían perdiendo sus vidas sin haber llegado a sentir ni por un segundo que estas les pertenecían, sin haber vivido.

    Se necesitaron la dolorosa y escalofriante opinión expresada por una mayoría que en realidad no lo es, y la imagen de un hombre a quien el universo le arrebataba la vida cuando menos lo esperaba para derrumbarme.

    A veces siento que este mundo es demasiado para mí; a veces me pregunto si podré con él.

Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes