La imaginación

Imagino

Trato de imaginarme cómo será levantarme en una cama puesta sobre un suelo que reclaman otros. En una casa –si es que hay una casa– construida en un país que siento como mío, pero que no existe.

Trato de imaginarme la angustia que deben producir los sonidos de las explosiones, ahí, afuera de la que llamo mi casa, en esas calles que he recorrido y que me han permitido vivir.

Trato de imaginarme la sensación de vulnerabilidad, la impotencia absoluta al abrazar a las personas que amo para despedirme hoy, en un día cualquiera, sin saber si será la última vez.

Trato de imaginarme lo desgarrador que tiene que ser saber que nací, que tengo una familia, que soy un ser humano igual a todos los demás, pero que por algún motivo pertenezco a un pequeño grupo que no tiene derecho a ninguna esquina de este planeta. (¿Hay un grupo de seres humanos que no tienen derecho a vivir?)

Trato de imaginarme la vida sin derechos. Trato de imaginarme un intento de escape constante, una persecución permanente. Trato de imaginarme que yo, Catalina, sin haber hecho nada, no pertenezco a ningún país que me dé una identidad dentro de la imagen que hemos construido del mundo y que me permita ser ciudadana.

Trato de imaginarme el hambre, la lentitud y la agonía de los días.

Trato de imaginarme rodeada de muros –físicos muros– que me separan de los que amo y me dicen que hasta ahí llego yo.

Trato de imaginarme llena de miedo de salir a la calle, así como miedo de quedarme en esa casa sobre ese suelo que otros reclaman.

Nada es mío, ni mi propia vida. No hay ningún lugar seguro, ni siquiera un sitio diminuto al que pueda volver, después del día más difícil, a llorar en la tranquilidad de eso que muchos llaman hogar. No hay nada que yo pueda hacer ni otro lugar al que pueda ir. Esa es mi única posibilidad de vivir.

Trato de imaginarme en esa angustia, en medio de las explosiones de todos los días, mientras que el mundo las ve por televisión comiendo pizza.

Trato de imaginarme la vida… ¿es esto vida?

Es imposible imaginarlo, pero es obligatorio intentarlo. Son otros como nosotros los que no lo imaginan, lo viven.

¡Tu opinión es muy valiosa!

Autora

Soy Catalina Franco Restrepo, periodista, viajera y lectora incansable. Aprendiz de escritora. Soy colombiana y vivo en Colombia, pero he viajado por más de 40 países y vivido en Estados Unidos, Canadá y España. Tengo un máster en Relaciones Internacionales y Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid porque soy adicta a entender cómo funciona este mundo maravilloso, complejo y tantas veces tan doloroso. Después de hacer una práctica en CNN en Atlanta, he trabajado en medios de comunicación como La W, en editoriales como el Taller de Edición y en distintas empresas como asesora de comunicaciones y relaciones públicas. He hecho traducciones y escrito para distintos medios nacionales e internacionales. Pero siempre, a lo largo de todos esos años, he viajado y he leído, me he conmovido con el mundo y he intentado escribir. Así que soy viajera y contadora de historias, y he decidido que entorno a eso tiene que girar mi vida.

Por eso ahora, a partir de mi experiencia de años planeando viajes y viajando, quiero ayudarles a otros a planear los suyos y compartir con ellos esa felicidad que produce explorar el mundo.

Ah, y pronto vendrá mi primer libro…

En cuanto a este blog, hay espacio para mis textos sobre historias que me conmueven, para opiniones sobre el mundo y también para compartir la riqueza del planeta a través de relatos e imágenes de viaje.

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