Mirar al suelo

Me llama mi esposo a contarme que compró unas cosas en un mercado y que al final, cuando un empleado le ayudó a llevar los paquetes al carro, sacó un billete de dos mil pesos y él le pidió que por favor lo pusiera en el suelo porque les prohibían recibir plata. Era venezolano, me dijo mi esposo.

Entonces pienso yo en qué condenado mundo una persona que ha salido de su país porque allá todo es una mierda, a buscarse la vida en otro que también se la lucha, sin que le puedan entregar dos mil tristes pesos en la mano por un esfuerzo adicional que hizo para prestarle un buen servicio al cliente de la empresa que se lo prohíbe y, finalmente, tener que pedir en voz baja que se los tiren al piso, como para subir más la moral de la dolorosa supervivencia, para recoger como basura esos tres pesos de más que esa noche harán la diferencia.

Duele como funcionamos. Duele la necesidad de ese hombre que probablemente cada día pide que le sigan atando su mirada al suelo.

 

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Autora

Catalina Franco Restrepo es una periodista, traductora y soñadora colombiana, Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid, apasionada por la vida, los viajes, los idiomas, las palabras y las historias de lugares y personajes que se encuentra en sus recorridos por el mundo y que la inspiran para escribir. Vivió en Montreal, en donde estudió francés; pasó un tiempo como practicante en CNN en Atlanta; ha colaborado con CNN en Español como corresponsal de radio en Colombia y con la W Radio como corresponsal en Medellín; ha sido editora de revistas; y actualmente colabora escribiendo para diferentes medios nacionales e internacionales, hace traducciones y asesora las comunicaciones de distintas empresas.

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